La contaminación del agua. La contaminación del aire. La contaminación acústica: ruidos de coches, maquinaria… El bombardeo luminoso de ordenadores, televisión, luz eléctrica, videojuegos. La manipulación genética de los alimentos. Los espacios cerrados y poco aireados en los que trabajamos y vivimos. Los horizontes de asfalto y hormigón. Las prisas de la vida rutinaria. El afán competitivo.

El abuso de sustancias químicas toxicas en alimentos, tabaco, alcoholes refinados, medicamentos, pinturas, maquillajes. Los derivados del petróleo en fibras y utensilios con sus efectos cancerígenos. ...y sobretodo, el uso de zapatos. La vida en las sociedades actuales industrializadas: Debilita nuestras defensas naturales. Bloquea nuestros sistemas corporales. Desequilibra el funcionamiento y la coordinación de nuestros órganos. Potencia la aparición de enfermedades nuevas y desconocidas hasta ahora. Cada vez somos más vulnerables.

Necesitamos eliminar en la medida de lo posible variables que lesionen y bloqueen nuestros recursos fisiológicos. Con la reflexología podal podemos recuperar los beneficios de una característica natural de nuestro cuerpo que el uso de calzado nos impide ejercitar: “Los beneficios reflexológicos”

Si nos tomamos en serio la práctica del masaje, podremos: -Paliar los efectos de años de toxificación. -Regenerar nuestras defensas. -Rehabilitar la atrofia de nuestros puntos reflejos.

Y todo ello sin tener que cambiar nuestros hábitos de vida cotidianos. Con solo unos cuantos minutos al día...

 

(Si quieres alguna información, por favor escribe a naturopatiafenaco@gmail.com

No tenemos tiempo de contestar a todos los comentarios en el blog. Gracias)