Debemos saber que el cuerpo humano es una máquina bioeléctrica, está polarizado eléctricamente y toda la actividad electromagnética del entorno nos afecta (aparatos, tormentas, etc.).
La tensión eléctrica de la atmósfera, como la carga iónica y otros factores microambientales influyen en la salud humana.
Las meteoropatías: - modifican la resistencia eléctrica de la piel - afectan al ritmo cerebral y cardíaco - cambian el metabolismo, - alteran la polaridad de la membrana celular.
La atmósfera presenta con buen tiempo una diferencia de potencial, a ras de suelo, de 120-130 Voltios por metro. Pero con situación anticiclónica, con altas presiones, el aire seco y el exceso de radiación solar aumentan la tensión eléctrica y la ionización positiva (+). 
En el frente de una tormenta la tensión eléctrica se puede elevar hasta 20.000 e incluso más de 40.000 V/m. Es el momento en que todos nos sentimos inquietos, con ahogos, muy desasosegados y potencialmente agresivos, a causa del gran estrés electromagnético; decimos que "está el aire cargado…" 
Adela Carrasco









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