CONCLUSIONES

Nuestro cuerpo es una máquina bioeléctrica, está polarizado eléctricamente y por tanto, toda la actividad electromagnética del entorno nos afecta. Se sabe que absorbemos los iones por la piel. Hay científicos que dicen que los puntos de absorción son, precisamente, los puntos de acupuntura.

Cuando el aire tiene una carga eléctrica excesivamente positiva produce efectos como hiperactividad, jaqueca, ansiedad, malhumor, dolores articulares, agresividad, ... que a la larga provocan desequilibrios en nuestra salud: depresión, cansancio crónico, insomnio, problemas respiratorios, etc.

Cuando al contrario, en el aire predominan las cargas negativas, el rendimiento corporal y psíquico aumenta, favoreciendo la relajación y el buen funcionamiento de nuestro organismo. 

Un exceso de iones negativos tiene efectos bactericidas y beneficia a todos, especialmente a las personas alérgicas, las asmáticas y las que padecen problemas de pulmón.

Precisamente este ambiente beneficioso es el que se respira en los balnearios, zonas de mar y de montaña.

 

Adela Carrasco