Es importante aclarar posibles malentendidos con objeto de mantenerse en la línea de informar con seriedad y sentido de la responsabilidad.
Si la reflexología aplicada con pericia y asiduidad solo se tratara de "una técnica para relajarnos de nuestro estrés y mejorar nuestra circulación de retorno" no haría falta exponer estas aclaraciones...a nadie podría perjudicar.
Pero como los reflexólogos somos conscientes del alcance que tiene esta manipulación inteligente de esos receptores nerviosos,
nos vemos en la obligación de advertir los posibles efectos adversos que un uso indebido de tal terapia puede acarrear.
La novedosa iniciativa que el METODO REFLEXOLOGICO AUTOCURATIVO está fomentando, en ningún caso pretende alentar al amateur a que ejerza de profesional de la reflexología.
El Método Reflexológico Autocurativo, está pensado para el aprendizaje de usuarios. El usuario, tras la preparación adecuada que el curso de adiestramiento le brinda, queda capacitado para autoaplicarse el masaje en relación a su estado sanitario concreto...pero siempre bajo la supervisión del reflexoterapeuta que conoce su caso particular, su historial sanitario, sus controles médicos rutinarios, y con el permiso del facultativo que siempre es quien tiene la última palabra.
Cuando el usuario piensa que la reflexología es muy simple y que puede ser empleada con cualquiera, sin un procedimiento concreto y sin contar con la preparación que cualquier reflexoterapeuta diplomado ya tiene...
puede estar generando un problema de salud para el "paciente ocasional" que si hubiese caído en manos de un profesional, no tendría que afrontar.
Casos como cánceres latentes no diagnosticados ni tratados, enfermedades psiquiátricas graves no diagnosticadas ni tratadas, problemas hematológicos, renales, cardíacos, etc...pueden descontrolarse y "ser peor el remedio que la enfermedad".
Debemos partir de la base de que nosotros de una forma "artificial" estamos reproduciendo algo tan natural como "el caminar descalzos sobre terreno agreste"...Pero no olvidemos la propia lógica del masaje.
Imaginemos un hombre prehistórico...anda descalzo, sobretodo tiene que andar para poder comer (cazar, recolectar, beber, etc.). Si ese hombre prehistórico está sano, podrá correr y hacerlo durante un periodo de tiempo aceptable. Sus zonas reflejas se estimularán TODAS AL MISMO TIEMPO BAJO EL PESO DE SU PROPIO CUERPO CON LOS ACCIDENTES DEL TERRENO. Eso significa que enviará energía nerviosa a todos sus sistemas, órganos y tejidos. Por tanto, la eficacia del masaje queda repartida.
Pero imaginemos que el individuo se dedica a saltar repetidamente sobre una pequeña piedrecita que va a parar a la zona refleja "corazón"...además de improbable esa casualidad repetida, estaría sobreestimulando su órgano corazón...
Pero sigamos imaginando a ese mismo hombre prehistórico que padece alguna enfermedad grave. Por ejemplo, una cardiopatía.
¿Podemos imaginar corriendo a ese individuo enfermo durante media hora sin parar?...NO.
Por eso, nosotros en nuestra estimulación inteligente, tenemos en cuenta las bases de esta característica genética y respetamos las reglas del juego.
Esta es en concreto una de las salvedades que los profesionales de la reflexología conocemos y aplicamos. Un reflexoterapeuta "amateur" desconoce estas "reglas"...por eso es peligroso o imprudente dedicarse a esto sin la debida preparación.
Desde aqui lanzo un elogio y un saludo afectuoso a mis colegas.
Salud-os, Adela Carrasco









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