Como sabeis, este blog fue creado con la intención de acercar al lector profano a los grandes misterios de nuestro cuerpo y nuestra salud.

Si la reflexología es un gran misterio por descubrir, también lo son múltiples factores fisiológicos y corporales hacia los que nuestros médicos y científicos dirigen su investigación y esfuerzo.

"Esquizo" ante el post de ayer sobre la serotonina, me planteaba qué papel juega tal neurotransmisor en la regulación de la temperatura.

Intentaré con este post, dar un poco más de luz sobre el asunto basándome siempre en las investigaciones al uso.

CONSIDERACIONES GENERALES

Entender algo tan complicado como esto solo se puede si antes nos ubicamos un poquito.

La serotonina (indolamina) es un neurotransmisor central que juega un importante rol en el humor, ansiedad, sueño, dolor, conducta alimentaria, sexual y en el control hormonal hipotalámico.

Genera diferentes tipos de funciones dependiendo de los diversos receptores a los cuales puede acoplarse. Sus efectos igualmente generarán enfermedades en la medida en la que haya exceso o defecto de tal sustancia en el organismo.

La serotonina (5-HT) tiene un efecto inhibidor de la conducta, sumado a un efecto modulador general.

Influye sobre la casi totalidad de las funciones cerebrales inhibiendo en forma directa o por estimulación de GABA. De este modo regula timia, sueño, actividad sexual, apetito, ritmo circadiano (el reloj biológico por el que sentimos sueño cuando llega la oscuridad y nos espabilamos cuando hay luz), funciones neuroendocrinas, temperatura corporal, dolor, actividad motora y funciones cognitivas.

En relación a la temperatura corporal podemos decir que:

La serotonina produce un efecto dual sobre la termia según cuál sea el receptor estimulado. La 5-HT1 produce hipotermia (frío) y la 5-HT2 interviene en el calor.

Se sabe que en la etapa del sueño de ondas cortas es cuando se produce el pico mínimo de temperatura.

Y ahora resulta interesante exponer lo que investigadores andinos han descubierto tras múltiples estudios.

El vivir en las grandes alturas, significa someterse a un medio donde predomina una baja presión de oxígeno.

Ante tal situación el organismo responde en diversas formas para obtener una adaptación a este medio hipóxico.

Los resultados demuestran diferencias endocrinas en el nativo de la altura, que están relacionados principalmente con el metabolismo intermedio y la reproducción, con respecto al nativo oriundo de zonas costeras o a nivel del mar.

La vida en las alturas representa una situación de mayor demanda energética para el individuo quien lo compensa a costa de diferencias en la morfología y fisiología que normalmente presenta el nativo del nivel del mar.

De estas diferencias morfológicas y fisiológicas se han estudiado los aspectos hematológicos, respiratorios, cardiovascular, antropológico, reproductivos y los endocrinológicos.

Actualmente, están bien reconocidos los efectos de los factores ambientales y emocionales sobre el sistema endocrino.

Se demostró que el hipotálamo era el nexo entre el sistema nervioso central y el sistema endocrino. Estas conexiones consisten en fibras aferentes y eferentes cuya función es regulada por los neurotrasmisores.

Las fuerzas ambientales, frío e hipoxia, producirían cambios en el sistema endocrino.

Temperatura

Es conocido el rol del hipotálamo en la regulación de la homeostasis térmica.

Las lesiones del hipotálamo posterior disminuyen la respuesta al frío, mientras que las lesiones del hipotálamo anterior afectan la respuesta al calor.

Son muy importantes en la regulación térmica las zonas laterales del hipotálamo.

Cada 24 horas nuestro cuerpo tiene ciclos de temperatura con variantes hasta de un grado.

Cuando es hora de despertar la temperatura de nuestro cuerpo aumenta. Cuando es hora de dormir nuestra temperatura disminuye.

La mayoría de nosotros hemos sentido lo difícil que es dormir en una noche calurosa. En contraste es muy agradable dormir cuando la temperatura es fresca o hasta fría.

Para lograr el mejor sueño la temperatura corporal debe disminuir por la noche. Esto se logra mediante la coordinación de nuestro reloj interno.

El cuerpo produce una hormona vital llamada "cortisol" la cual es la hormona principal para combatir el estrés. Cuando la secreción de cortisol es alta nuestro cuerpo se encuentra en "son de guerra". El cuerpo está preparado para condiciones de estrés tales como: hambre, traumas, agresiones, lucha o huída. Normalmente esta hormona disminuye en la noche en la medida que la persona se relaja y se prepara para dormir.

Al igual que la temperatura corporal, los altos y bajos de esta hormona deben estar sincronizados con el día de 24 horas para lograr un sueño profundo y reparador.

Cualquier interrupción en el ciclo de cortisol hará muy difícil la conciliación del sueño.

El reloj corporal es esencial para armonizar la temperatura corporal, el cortisol y los ciclos de sueño.

Para poder dormir con facilidad y profundamente, es necesario que funcione correctamente nuestro reloj interno.

El mensajero serotonina, es el disparador de este reloj interno. Si el estrés causa que la serotonina falle, el reloj interno dejará de funcionar y la persona no podrá obtener un sueño reparador.

DADO QUE LA SEROTONINA ES EL PRIMER MENSAJERO QUE FALLA BAJO ESTRES, EL PRIMER SINTOMA DE SOBRE-ESTRES SERA LA INCAPACIDAD PARA DORMIR ADECUADAMENTE.

Y para terminar os recomiendo que busqueis en la web las páginas que hablan de los efectos de "el éxtasis" en el equilibrio de la serotonina...producen un aumento patológico de la temperatura que puede llevar a la destrucción de órganos vitales y finalmente a la muerte.

Si seguís preocupados por el tema de la temperatura, os recomiendo que os "empolleis" el tema del Tiroides...muy interesante.

Un saludo para todos, y especialmente para ti "Esquizo", espero que te haya resultado útil.
Adela Carrasco