La embolia pulmonar es la obstrucción repentina de una arteria pulmonar causada por un émbolo.
En general, las arterias no obstruidas pueden enviar suficiente sangre a la zona afectada del pulmón para impedir la muerte del tejido. Sin embargo, en caso de obstrucción de los grandes vasos sanguíneos o cuando se padece una enfermedad pulmonar preexistente, puede ser insuficiente el volumen de sangre aportado para evitar la muerte del tejido, lo que puede ocurrir en el 10 por ciento de las personas con embolia pulmonar; es la situación conocida como infarto pulmonar.

Para diagnosticarla nuestros médicos utilizan los siguientes medios técnicos y de control:
- Gammagrafía pulmonar de ventilación/perfusión
- Angiograma pulmonar
- Tomografía computarizada espiral (también llamada CT o CAT)
- Imágenes por resonancia magnética (MRI)
- Ecografía dúplex
- Análisis de laboratorio
- Electrocardiograma (ECG)
- Rayos X del tórax
Más...
La causa del dolor puede ser un aumento de presión en el ventrículo derecho, que dé lugar a una disminución del flujo coronario y un aumento de demanda de oxígeno por el miocardio del ventrículo derecho.
Otras causas son la distensión brusca de la arteria pulmonar y también la irritación de la pleura parietal provocada por un infarto pulmonar superficial.
Cuando se trata de una embolia pulmonar masiva, el dolor generalmente es opresivo, similar al de tipo coronario, aunque los síntomas predominantes son el shock y la disnea.
Si se produce infarto pulmonar, el dolor es agudo, de tipo pleural, y localizado en el lugar del infarto.
Se intensifica con los movimientos respiratorios y del tronco y a veces cede con oxígeno y nitroglicerina sublingual.

Como factores de riesgo están, fundamentalmente, la insuficiencia cardíaca, la inmovilización y reposo prolongado, las varices de extremidades inferiores, una intervención quirúrgica reciente, etc.
Se suele acompañar de disnea, esputo hemoptoico, taquicardia, taquipnea y tos.
Asi pues, las embolias tienen dos consecuencias fisiopatológicas principales:
1) la respiración se ve comprometida porque hay un segmento pulmonar privado de riego sanguíneo.
2) Las resistencias pulmonares al paso de la sangre aumentan a causa de la obstrucción embólica. Esto produce hipertensión pulmonar y puede dar lugar a insuficiencia aguda del ventrículo derecho.
Una de las pocas causas de muerte instantánea es una embolia pulmonar masiva. Sin embargo, en general, las embolias pequeñas producen sólo dolor torácico y tos o, posiblemente, hemorragias pulmonares sin infarto en personas cuyo aparato cardiocirculatorio es normal. Sólo en personas predispuestas donde la propia circulación bronquial es insuficiente, las embolias pequeñas producirán infartos pequeños (muerte celular de una zona debido a la falta de riego sanguíneo).
Después es frecuente que las embolias desaparezcan. Sólo en un 10% de los casos se produce un infarto pulmonar y esto ocurre sobre todo cuando existen enfermedades previas del pulmón o corazón.
Las pequeñas embolias múltiples que no desaparecen pueden dar lugar, pasado un tiempo, a hipertensión pulmonar crónica, esclerosis vascular pulmonar y cor pulmonale crónico.
Y para terminar: ¿Cuáles son los factores de riesgo de la embolia pulmonar?
Los factores de riesgo asociados al proceso que pueden incrementar el riesgo de una tromboembolia venosa incluyen:
- trastornos genéticos que aumentan el riesgo de formación de coágulos
- cirugía o lesiones (especialmente en las piernas)
- situaciones de movilidad limitada, como reposos prolongados, largas distancias en coche o avión, o parálisis
- antecedentes de coágulos
- edad avanzada
- cáncer y terapia del cáncer
- ciertos trastornos médicos como insuficiencia cardíaca, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, hipertensión (presión sanguínea alta), accidente cerebrovascular y enfermedad del colon irritable (inflamación crónica del tracto digestivo)
- ciertos medicamentos como los anticonceptivos orales (píldoras de control de natalidad) y terapia de reemplazo de hormonas (píldoras de estrógeno para mujeres postmenopáusicas)
- obesidad
- venas varicosas (venas dilatadas de las piernas)
- tabaquismo
Un factor de riesgo es todo aquello que puede aumentar la probabilidad que tiene una persona de desarrollar una enfermedad. Puede ser una actividad como fumar, la alimentación, los antecedentes familiares o muchas otras cosas. Las distintas enfermedades tienen factores de riesgo diferentes. Pero también es cierto que quien anda rodeando los límites del riesgo, en muchas ocasiones, no genera la enfermedad, y quien está excluido de los factores de riesgo, puede generarla...
¿Qué hacemos en reflexología para estos casos?
Por supuesto, y por sentido común, todo lo que nos diga nuestro médico. Y en segundo lugar, masajeamos las zonas reflejas de los órganos comprometidos con el trastorno.
- RIÑON
- URETER
- VEJIGA
- PLEXO SOLAR
- GLANDULA SUPRARRENAL
- BAZO
- CABEZA/CEREBRO
- SIEN/NERVIO TRIGEMINO
- CEREBELO
- CUELLO
- PULMONES Y BRONQUIOS
- CORAZON
- GLANDULA LINFATICA A
- GLANDULA LINFATICA DEL PECHO
- PECHO O MAMAS
- CISTERNA LINFATICA
- GLANDULA LINFATICA INFERIOR Y SUPERIOR
Salud-os, Adela Carrasco


























Hola Adela, mis mejores deseos para este año que acabamos de comenzar.
Te escribí un correo sobre las carreras relacionadas con los animales para tu hijo, espero que te haya llegado.
Salut, Myrtus
No Myrtus, no me ha llegado. Yo crei que decias en el blog. No, no por correo no me ha llegado.
Bueno, si tienes tiempo me lo reenvias.
Gracias.
Mil gracias Adela....aquí ando recuperandome, que no es poco. Lo has explicado todo perfectamente.
Un fuerte abrazo.
Mil besos, Angel.
Adela
Adela un post interesantisimo y que aporta informacion importante al tema que mencionas.
Supongo que a alguien le servira .
Muchos besos Adela
Gracias, Hapte. Eso espero y deseo. Un beso, Adela