Hola a todos. En fechas anteriores hablamos de este tema pero sigue siendo tan actual y preeminente como el primer día.

Queremos hablar de la incidencia en nuestro organismo de las emociones...sobretodo de las emociones negativas que son las que más trastornos ocasionan.

Asi pues, decimos que para entender “nuestras enfermedades” debemos conocernos un poco más.

Nuestro cuerpo no anda por un lado y nuestro espíritu, pensamiento, emociones o voluntad por el otro.

En el ser humano hay una interrelación entre nuestra parte visible y nuestra parte no visible.

Esa parte no visible, sentimientos, emociones, pensamientos, decisiones, etc. influyen directamente en nuestro organismo.

Cualquier médico sabe que las emociones (miedo, rabia, serenidad, tristeza, alegría...) se manifiestan en el organismo por dos conductos diferentes:
1- Nuestro sistema hormonal o endocrino
2- Nuestro sistema nervioso

Precisamente, esos son los dos canales que emplea nuestro organismo para mantener la "homeostasis" o equilibrio interno.

Podemos facilmente deducir, que si nuestras emociones alteran nuestros canales de equilibrio, nuestras emociones nos pueden "desequilibrar orgánicamente"...a nivel hormonal, a nivel sistema nervioso.

Desde el punto de vista médico, una emoción consiste en "cambios químicos y físicos operados en el cuerpo". O dicho de otro modo "un estado de espíritu que se manifiesta por cambios operados en el cuerpo".

Estos cambios son intervenidos por el cerebro a través del sistema nervioso vegetativo y las glándulas endocrinas.

El sistema nervioso autónomo o vegetativo está fuera del alcance de nuestra voluntad.

Su centro de operaciones es el hipotálamo que a su vez controla a la glándula pituitaria o hipófisis.

Por ejemplo...

Un ataque de ira, además de producir enrojecimiento de la piel de la cara, apertura exagerada de párpados, contracción y endurecimiento de labios, firmeza en la mandíbula, puños cerrados y voz temblorosa...puede ocasionar a nivel interno una coagulación sanguínea más rápida. Esto puede tener una utilidad si en ese episodio de ira hay pelea y hay heridas. En ese sentido, la coagulación más rápida puede ser una ventaja...
Pero ¿y si no hay heridas?
En este caso se podría producir un "accidente vascular". Todos hemos oído alguna vez que "alguien se murió de un soponcio..."

Pues si, estos ataques de ira, suben la tensión sanguínea por las nubes, y aumentan peligrosamente los latidos cardíacos.

Este sería el ejemplo de una emoción puntual y aguda.
Pero ¿qué me decís de las emociones crónicas de tristeza o miedo?

No podemos ignorar el hecho de que van minando o socavando los cimientos de nuestra salud.

Salud-os, Adela Carrasco