Hablar de cáncer supone "un pellizco en el estómago" de más de uno. Es normal, todos tenemos algún caso cercano o conocido victima de esta enfermedad.

Pero no olvidemos que "enemigos" tiene muchos nuestro cuerpo. Como decía aquél: "Si estás vivo, corres el riesgo de morirte".

Miremos la vida tal y como es e intentemos entender un poco mejor en qué consiste esta enfermedad.

¿Cuáles son las causas del cáncer?

El cáncer no tiene una única causa. Los científicos creen que el cáncer es producto de la interacción conjunta de muchos factores. Los factores que intervienen pueden ser ocasionados por las características genéticas, ambientales o constitucionales de un individuo.

¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer?

Ciertos tipos de cáncer, especialmente en adultos, se han asociado con exposiciones reiteradas a los factores de riesgo.

Un factor de riesgo es cualquier cosa que pueda aumentar las probabilidades de una persona de desarrollar una enfermedad. El factor de riesgo no necesariamente causa la enfermedad, sino que disminuye la resistencia del cuerpo a la misma.

Se ha sugerido que los siguientes mecanismos y factores de riesgo propician el cáncer:

Los factores vinculados al estilo de vida, como el fumar, las dietas con alto contenido graso y el manejo de sustancias químicas tóxicas, pueden ser factores de riesgo de cáncer en adultos.

Sin embargo, la mayoría de los niños que padecen cáncer son demasiado pequeños como para haber estado expuestos a estos factores durante un período de tiempo prolongado.
Los antecedentes familiares y los factores hereditarios y genéticos pueden jugar un papel importante en ciertos tipos de cáncer infantil.

Es posible que diversas formas de cáncer se encuentren presentes en una familia en más de una oportunidad. En estas circunstancias, no se sabe si la enfermedad es producto de una mutación genética, de la exposición a sustancias químicas cerca de la vivienda de la familia, de la combinación de estos factores o de una mera coincidencia.

Se sabe que ciertos trastornos genéticos, entre los que se encuentran el síndrome de Wiskott-Aldrich y Beckwith-Wiedemann, alteran el sistema inmunológico.

El sistema inmunológico es un sistema complejo que se encarga de proteger al cuerpo de las infecciones y las enfermedades. La médula ósea produce células que luego maduran y forman parte del sistema inmunológico. Una de las teorías sostiene que las células de la médula ósea, las células madre, se dañan o se vuelven defectuosas. En consecuencia, al reproducirse generan células anormales o cancerosas. La causa del defecto de las células madre puede estar relacionada con un defecto genético hereditario o con la exposición a alguna toxina o virus.

El aumento en el riesgo de desarrollo de ciertos tipos de cáncer infantil, entre los que se cuentan el linfoma Hodgkin y no Hodgkin, se ha asociado con la exposición a ciertos tipos de virus, como el virus Epstein-Barr (Epstein-Barr virus, EBV) y el virus de la inmunodeficiencia humana (human immunodeficiency virus, HIV), que causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Es posible que el virus altere una célula en cierta manera.

En consecuencia, esta célula produce una célula alterada. Con el tiempo, estas alteraciones se convierten en una célula cancerosa que produce nuevas células cancerosas.

Se han realizado investigaciones sobre la exposición a pesticidas, fertilizantes y cables de alta tensión, entre otras exposiciones ambientales, para comprobar si tienen una relación directa con el cáncer infantil. Se ha comprobado la presencia de cáncer en niños de distintos vecindarios o ciudades que no tenían ningún vínculo entre sí. Se desconoce si el cáncer es causado por la exposición a estos agentes durante el embarazo o la infancia o si sólo se trata de una coincidencia.

Ciertas formas de radiación y quimioterapia en dosis elevadas se han vinculado con el cáncer. En ciertos casos, los niños que han estado expuestos a estos agentes pueden desarrollar un nuevo cáncer en una etapa posterior de su vida. Estos fuertes agentes anticancerosos pueden alterar las células o el sistema inmunológico. El nuevo cáncer surge como consecuencia del tratamiento del otro cáncer.

¿De qué manera los genes afectan al crecimiento del cáncer?

El descubrimiento de ciertos tipos de genes que propician el desarrollo del cáncer ha constituido un avance fundamental en la investigación del cáncer.

Según observaciones, más del 90 por ciento de los cánceres presentan un cierto tipo de alteración genética. Algunas de estas alteraciones son hereditarias, mientras que otras son esporádicas, es decir que se producen por azar o por exposiciones ambientales (durante muchos años en la mayoría de los casos).

A continuación se enumeran los tres tipos principales de genes que pueden afectar el crecimiento de las células y se alteran (mutan) en ciertos tipos de cáncer:

Los oncogenes - estos genes regulan el crecimiento normal de las células. En general, los científicos definen a los oncogenes como la "llave de encendido" del cáncer que la mayoría de las personas tiene en el cuerpo. Se desconoce el motivo por el que esta llave "se activa" y de repente impide que estos oncogenes controlen el crecimiento normal de las células, permitiendo así que comiencen a crecer las células cancerosas anormales.

Los genes supresores de tumores - estos genes pueden reconocer el crecimiento y la reproducción anormales de células dañadas o cancerosas para interrumpir su reproducción hasta que el defecto se corrige.

Sin embargo, si los genes supresores de tumores mutan y no cumplen su función en forma apropiada, es posible que crezca un tumor.

Los genes reparadores de desajustes - estos genes ayudan a reconocer errores cuando se copia el ADN para producir una nueva célula. Si el ADN no se "ajusta" perfectamente, estos genes reparan el desajuste y corrigen el error. Sin embargo, cuando estos genes no cumplen su función en forma apropiada, los errores del ADN se pueden transmitir a las nuevas células, dañándolas de esta manera.

En general, existe un estricto control con respecto a la cantidad de células que componen los tejidos del cuerpo. De esta manera, las nuevas células se producen para lograr un crecimiento y desarrollo normales y para reemplazar a las células que mueren.

En última instancia, el cáncer es la pérdida de este equilibrio a causa de alteraciones genéticas, las cuales provocan un crecimiento excesivo de células.

La Reflexología y el Cáncer:

Nosotros siempre damos una secuencia de masaje para cada uno de los trastornos, dolencias o enfermedades de las que hablamos. Y hablamos de estas enfermedadescon el único afán de aclarar aquellas cosas que siempre hemos querido preguntar a un médico en una consulta y que éste, por falta de tiempo, no nos ha podido explicar.

De todo lo anteriormente dicho, hemos sacado dos conclusiones:
- el cáncer es una pérdida de equilibrio interno, de las leyes internas de nuestro organismo
- el sistema inmunológico es el encargado de destruir en la medida de sus posibilidades a esas células que crecen de forma indeseable.

Por eso, una secuencia de masaje que fortalezca nuestro sistema inmunológico es la siguiente (que ya conocen nuestros alumnos):

BAZO
AMIGDALAS
GLANDULA LINFATICA A
GLANDULA LINFATICA DEL PECHO
GLANDULA LINFATICA INFERIOR
GLANDULA LINFATICA SUPERIOR
CISTERNA LINFATICA O CONDUCTO TORACICO.

Para todos aquellos que hayan sufrido o sufran la enfermedad, de forma directa o indirecta, un abrazo:

Adela Carrasco