Para entender “nuestras enfermedades” debemos conocernos un poco más.
Nuestro cuerpo no anda por un lado y nuestro espíritu, pensamiento, emociones o voluntad por el otro.

En el ser humano hay una interrelación entre nuestra parte visible y nuestra parte no visible.
Esa parte no visible, sentimientos, emociones, pensamientos, decisiones, etc. influyen directamente en nuestro organismo.


Cualquier médico sabe que las emociones (miedo, rabia, alegría, serenidad, etc.) se manifiestan en el organismo por dos conductos diferentes:
-El sistema nervioso
-El sistema endocrino
Desde el punto de vista médico, una emoción consiste en cambios químicos y físicos operados en el cuerpo, o dicho de otro modo, “un estado de espíritu que se manifiesta por medio de cambios apreciables en el cuerpo”.

Estos cambios son intervenidos por el cerebro a través del sistema nervioso vegetativo y las glándulas endocrinas.

El sistema nervioso vegetativo o autónomo está fuera del control de nuestra voluntad. Su centro de operaciones es el hipotálamo que a su vez estimula a la glándula pituitaria.

Los músculos que más se afectan por nuestras emociones son los que más usamos.

Por eso, nuestras emociones desagradables nos producirán:

1-Dolor de cabeza
2-Dolor de cuello o garganta
3-Dolor de estómago
4-Problemas de colon
5-Gases y eructos
6-Enfermedades de la piel (neurodermatitis)
Etc...

CONCLUSIONES

Debemos considerar nuestra salud como un TODO que abarca nuestro organismo como tal y nuestra parte no somática como elemento influyente.

Una higiene mental adecuada nos prevendrá de enfermedades y dolencias. Controlemos las emociones negativas, no tanto por el malestar anímico como por su trascendencia orgánica. Enfermaremos menos.

El automasaje potenciará aquellos órganos, glándulas, huesos o músculos debilitados por el estrés, la tensión y la misma degeneración celular.

Es importante que nos conozcamos...así sabremos cuidarnos mejor.

Adela Carrasco